
El alcalde, Emilio Torres, y el promotor urbanístico de la empresa Fecada, Rafael Cabrera, han visitado los terrenos sobre los que se alzará la futura residencia. Ya han comenzado los trabajos de acondicionamiento y se prevé que en este mismo año comiencen las obras de construcción.
“El talado de los olivos es el preludio de los trabajos de liberación arqueológica de la zona, que es el paso previo al inicio de los movimientos de tierra para la cementaciones y para construir la estructura. Es un paso importante un paso más en este proyecto tan necesario para Martos”, ha afirmado el alcalde.
Y es que, según ha recordado, el proyecto contempla la construcción de una residencia con unas 150 plazas, algo que podrá generar unos ochenta puestos de trabajo, según las estimaciones realizadas. Para hacerlo realidad, se movilizarán cerca de 10 millones de euros. Respecto al diseño del edificio, priman los espacios abiertos, luminosos y trasparentes, además de su funcionalidad. Uno de sus atractivos serán las vistas a La Peña y a la muralla.
El alcalde ha mostrado su satisfacción porque Martos contará de un servicio muy necesario.
Por su parte, Rafael Cabrera ha asegurado que será un proyecto de gran calado para la ciudadanía marteña. Respecto a los plazos de construcción cree que se prolongarán durante algo más de dos años.
Antecedentes
Hay que recordar que el proyecto surgió de una permuta de terrenos por la que el Ayuntamiento se hizo con el edificio del Cine San Miguel para su recuperación y posterior uso cultural. Por su parte, la constructora consiguió unos terrenos en la zona de Santa Bárbara- clasificada como Suelo Urbano Consolidado, calificado como uso terciario en el PGOU-, sitio en el que se emplazará la futura residencia.
Valor histórico del Cine San Miguel
El cine San Miguel, construido en los años 40 del siglo XX, está recogido en el PGOU como un elemento singular del patrimonio del estilo de la transición e histórico.
Su recuperación y puesta en valor viene de la mano de la concesión de los fondos europeos EDIL. El objetivo es devolver al inmueble su antiguo esplendor y ponerlo a disposición de la ciudadanía a través de su uso cultural.

